Agüitantigüa de la fuente sin tiempo, la eterna,
la que sana desde el interior, desde lo profundo,
que nos acompaña fluyendo, la que sabe el propósito de nuestro ser y hacer,
la que nos deja elegir, la tibia, la mansa, la furiosa,
la que nos drena los males,
la que nos mece en el vientre materno, la que nos alimenta,
la que se hace silencio, la que se hace escuchar muy, muy adentro,
la que brota por los ojos, la que riega las semillas,
la que arrasa con poblados, la que limpia nuestra casa,
la que es música para nuestras almas,
la que nutre nuestros cuerpos, la que nos duerme y relaja,
la que nos hace cosquillas con burbujas que despiertan carcajadas,
la emocional, la imprescindible, la vital,
la que se nombra en plural unidad siempre, la innombrable…

Agüitantigüa.